Este año ha sido muy movido...en el primer semestre tuve la oportunidad de viajar a Valparaíso y la Serena para adquirir nuevos conocimientos, regalonear con mis abuelos en Curico y relajarme de mi defensa de tesis...Luego se me dio la oportunidad de mi primer trabajo como Asistente Social....fueron cuatro meses intensos, especialmente porque tuve que cambiar mi rol de tia querendona al de la Trabajadora Social que impone respeto y diciplina soportando pataletas y quejas...pero todo se equilibro oportunamente, debí tomar desiciones deficiles...algunas contra mi voluntad, reencontrarme con quien desperto en mi la vocación para trabajar con niños, adolescentes y jovenes...especialmente aquellos más complicados con quienes...nadie desea intervenir.
Tuve la oportunidad de asistir a muchas entrevistas...quedando finalmente en el trabajo para el cual pensé que habia sido especialmente escogida..al parecer no fue así, porque me escogió nunca lo sabré...no puedo negar que aprendí mucho en aquel lugar, conocí gente con mucha vocación de servició, como también gente que se endiosa por su situación, no sabiendo que la vida es una ruleta , viví lo que es ser juzgada constantemente, criticada, humillada solo por ser inexperta, a tal extremo que afloraran mis temores de infancia y que confundiera mi vida personal con la laboral...círculo del cual logre salir. Al intentar defender mis derechos y pedir una nueva oportunidad fuí nuevamente criticada hasta el punto de confundir mi vocación..de pensar si era lo mio, lo que finalmente pude reafirmar al conocer otras caras de la moneda al encontrarme con usuarios en la calle que me saludaban con cariño y que reconocían aun como tía...afirmando que esto es lo mio...que es aquí donde deseo desempeñarme trabajar como Asistente Social con los niños, adolescentes y jovenes que lo nesesitan con aquellos a quienes la vida le ha quitado mucho, creciendo entre privaciones y nesesidades...entregandoles la fuerza para salir adelante y ser protagonistas de su propio futuro...de sus vida...quizas no vuelva a trabajar más en esta institución pero podré salir adelante en otros espacios encontrando aquel trabajo solo para mi donde pondré en práctica todo lo aprendí y especialmente el saber como obrar reconociendome como una persona a la que le queda mucho por aprender, que no lo sabe todo y que sobre todo presta un servicio a los demás no un favor.....
Comprendí el como no debe actuar una Asistente Social...con prepotencía y altanería....ya que somos el puente entre los servicios y los usuarios, prestamos servicios, entregamos conocimiento y herramientas, pero sin tener el mundo en nuestras manos, cuando creemos eso estamos perdidos profesionalmente.
Me siento feliz en este momento, en paz conmigo misma...siendo capaz de comprender mis desiones quizas con muchas puertas cerradas pero con los deseos de abrir otras que permitan comprender a quienes me criticaron que trabajar con el área cognitiva es bueno, pero cuando trabajamos con niños, jovenes y adolescentes vulnerados el área emocional debe estar presente ya que intervenimos con personas vulneradas a los cuales la sociedad a excluído siendo nuestra obligación brindarle la protección que les permita reafirmar su autoestima y ser capaces de integrarse socialmente, siendo reconocidos como iguales...ahora de vacaciones preparandosé para la escuela de verano en Valparaíso con Paicabi y esperando a que surjan las oportunidades sino son en Arica en otras ciudades.

